La isla de Porto Santo, un paraíso portugués

Hoy descubrimos una de las islas del archipiélago portugués de Madeira: Porto Santo.


Hay una parte de Portugal más allá de la península que vale la pena tener en cuenta a la hora de viajar, aunque no siempre forme parte de la lista de escapadas pendientes de los turistas. Nos referimos a la región de Madeira, un archipiélago que constitye un destino fascinante

La más famosa y grande de las islas es Madeira, además de contar con otras islas de menor tamaño que se encuentran deshabitadas. Pero hoy centramos la atención en la otra superficie habitada: la isla de Porto Santo, un auténtico paraíso portugués.

Patrimonio cultural en Porto Santo

Nuno Caldeira CC BY-SA 4.0

La primera de las islas que descubrieron los portugueses en sus incursiones fue Porto Santo. La capital de esta antigua colonia portuguesa es Vila Baleira, villa en la que vivió Cristóbal Colón. Precisamente, uno de los sitios culturales más visitados de la isla es la Casa Museo de Cristóbal Colón (Casa Museu Cristóvão Colombo). En ella se exponen mapas, retratos y objetos del galeón holandés Sloot Ter Hooge, salas en las que seguir la historia de la expansión marítima portuguesa y un espacio reservado para conocer la vida y descubrimientos de Colón.

Asimismo, los otros monumentos imprescindibles en su territorio son el Forte de São José, la Iglesia Matriz o Igreja da Nossa Senhora da Piedade, la Capilla de Nossa Senhora das Graças, el Palacio Municipal, el Monumento a los descubrimientos y el zoológico y jardín botánico Quinta das Palmeiras, ubicado en el lugar dos Linhares. 

Tampoco dejar de visitar los molinos de viento que se encuentran por la isla, los cuales se empezaron a construir en el siglo XVIII. Se destinaban a la molienda de cereales para obtener harina para elaborar el pan, y algunos de ellos todavía se encuentran en uso. 

Patrimonio natural en Porto Santo

Seguramente lo más popular de Porto Santo, gracias a fotografías e instagrammers, sea su espectacular playa de 7 kilómetros de longitud y los campos de golf, dos de los motivos por los que muchos turistas acuden a su costa. Y es que su patrimonio natural resulta perfecto para disfrutar de la belleza de sus espacios, contemplar la isla desde sus miradores y practicar turismo activo.

Uno de los miradores imprescindibles, desde el que se aprecian unas bellas vistas panorámicas es el de Pico Castelo, donde se ubican los restos de una fortaleza del siglo XVI, así como el Mirador da Portela, en las proximidades de la Capilla de Nossa Senhora das Graças y a menos de 2 kilómetros de Vila Baleira, el Pico das Flores y la Ponte da Canaveira. Si quieres subir al punto más elevado de la isla, tendrás que ascender hasta Pico do Facho, a 517 metros sobre el nivel del mar. 

Entre sus rincones naturales, también es recomendable visitar la Fonte da Areia, en las proximidades de la aldea de Camacha. 

Información práctica

El mejor momento del año para visitar Porto Santo es el verano, ya que entre junio y septiembre, resulta ideal si también deseas pasar las vacaciones en la playa. No obstante, ten en cuenta que los meses de julio y agosto son los de mayor afluencia turística.

Puedes arribar a la isla de Porto Santo o bien en el ferry que parte a diario desde Madeira o bien en avión, también desde el aeropuerto de esta última. El vuelo entre la isla de Madeira y la de Porto Santo dura solo unos 15 minutos y su precio suele ser inferior a 90 euros. También puedes volar directamente a la isla de Porto Santo desde algunos aeropuertos europeos, como el de Lisboa, Madrid, Barcelona o Londres, entre otros.

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