Pontevedra, la ciudad que exige ser romántico... y encima estar en forma

María Hermida
María Hermida PONTEVEDRA / LA VOZ

VIAJES

El complejo deportivo de Campolongo (Pontevedra) propone un reto deportivo en pareja para celebrar San Valentín.
El complejo deportivo de Campolongo (Pontevedra) propone un reto deportivo en pareja para celebrar San Valentín. Ramón Leiro

Una plataforma de viajes cree que la urbe del Lérez es uno de los mejores destinos de España para vivir el amor. Puede ser, porque San Valentín lo está copando todo

12 feb 2022 . Actualizado a las 05:00 h.

Tiembla París, que el amor se vive de verdad en Pontevedra. Suena a hipérbole, pero lo cierto es que hay una plataforma de viajes, Holidu, que cree que la ciudad del Lérez es uno de los mejores destinos de España para viajar cuando uno está enamorado y quiere empaparse de romanticismo. Quizás no se equivoque. Porque lo cierto es que estos días, con San Valentín a las puertas, la ciudad parece invadida por un ejército de corazones. Desde el comercio local, que de la mano del Concello ha puesto en marcha la campaña Agasalla amor, hasta la hostelería y mil y una empresas más tienen propuestas para los tortolitos. Suena casi a pecado no dejarse seducir por alguna. Eso sí, cuidado que no todo es comprar una tarta de corazón o unas flores. Para algunos planes hay que estar en forma. Pasen y vean.

Los románticos de libro —y amantes de la gastronomía— pueden estar tranquilos. Tanto en Pontevedra como en Sanxenxo y en todas las Rías Baixas hay decenas de opciones de cenas y baile románticas. También promociones en joyerías, floristerías y pastelerías, donde está en boga tanto los desayunos románticos, que incluso pueden ser a domicilio —los ofrece A Devesa, en Pontevedra— como las tartas de corazón, que hace por ejemplo Acuña. En este caso, su portavoz, Andrés Acuña, cuenta que las parejas se llevarán un regalito: «Por cada tarta se regala un desayuno completo para dos personas en nuestras cafeterías».

La panadería Acuña regala dos desayunos completos por cada tarta romántica que venda.
CAPOTILLO

Los que quieran añadir la opción de dormir también les sobran planes. El Gran Talaso Hotel Sanxenxo propone, por ejemplo, velada romántica con spa incluido. Desde allí, su director, Óscar Fontán, señala: «Tuvo muy buena acogida nuestro plan de San Valentín, estamos casi llenos. La mayoría van a ser mesas de dos, aunque hay alguna reserva de cuatro y seis. Se nota que hay ganas de hacer cosas y viajar».

Pero no solo de gastronomía vive el amor (o sí). Desde el complejo deportivo de Campolongo proponen un plan totalmente distinto. ¿Y si se compite con otras parejas haciendo deporte? Las parejas que se apunten tienen un reto que les pondrá sobre la mesa un técnico de ejercicio físico. Los tortolitos que alcancen el objetivo en el menor tiempo tendrán derecho a un mes de curso de piscina o de otro tipo gratis. O, si lo prefieren, a una asesoría deportiva. 

Negocios de todo tipo

El márketing del amor tiene tanto gancho en la ciudad que negocios de todo tipo se han sumado a la campaña de San Valentín. Incluso lo ha hecho alguna gasolinera. Tratándose de un área de servicio con un amplia zona comercial, la Exnor Repsol de Sanxenxo se ofrece como el lugar ideal para encontrar un regalo para la pareja... sobre todo a los que se les eche el tiempo encima. Está claro que, con semejante abanico de posibilidades, Pontevedra bien merece el apellido de romántica, como dice Holidu.

¿Serías capaz de saltar de árbol en árbol con tu pareja? 

Quizás San Valentín sea una fecha adecuada para probar el afán aventurero de cada pareja. El ecoparque de Marín propone un plan de pareja en ese sentido. Así, lo que ofrece es ir a su recinto y hacer un circuito arbóreo, es decir, saltar de árbol en árbol con toda la adrenalina y el frenesí que ello conlleva. Los que prefieran otro plan aventurero también les ofrecen una ruta en kayak y, si son más tranquilos, un paseo en caballo. El ecoparque únicamente abre el fin de semana, así que hay que adelantar la celebración, que no es cosa de ponerse a saltar en pleno lunes.

¿Qué más se puede hacer por San Valentín que se salga de las actividades más convencionales? Lógicamente, cualquier cosa se puede acometer en pareja. Pero, por ejemplo, hay bodegas de las Rías Baixas que, con motivo de esta celebración, proponen disfrutar de una actividad de enoturismo romántico. Lo hace por ejemplo la bodega Eidos de Sanxenxo, que por quince euros por persona ofrece la posibilidad de visitar bodega y viñedos, degustar vino albariño y hacer un maridaje con quesos y conservas.

¿Y si se prefiere un plan casero? Una opción es seguir los consejos del famoso e internacional repostero pontevedrés Daniel Diéguez, que triunfa por medio mundo con sus tutoriales para hacer auténticas obras de arte con chocolate. Él, a través de su Facebook, ha compartido los pasos a dar para hacer unas románticas rosas... con trufas. Es otra opción para regalar, pero requiere una buena maña en los fogones.

Por si uno opta por la opción más fácil, la de pisar la calle para comprar un regalo, debe saber que en Pontevedra un sinfín de comercios se sumaron a la campaña municipal Agasalla amor y, con la compra, sellan unos boletos que si luego se llevan al buzón situado en la plaza de España dan opción a veinte vales de compra de 75 euros. Además, en la plaza de la Peregrina también se instaló una ruleta en la que se pueden obtener distintos regalos. Dice la concejala Yoya Blanco que en San Valentín hay que enamorarse del comercio local.