Día de la Madre: los regalos que nunca fallan

Ni perfumes, ni joyas? lo que de verdad se considera ahora un regalo es poder pasar tiempo de calidad con las personas que importan y disfrutar de experiencias que perduren en los recuerdos


Madres. Suelen ser de nuestras personas favoritas. Consejeras, pacientes, luchadoras, arriesgadas... clásicas o modernas, pero actualizadas. Seguramente, tenemos la sensación de que en el último año no hemos pasado con ellas el tiempo suficiente y ha aflorado en nosotros ese sentimiento de querer recuperar el tiempo perdido. No solo el que nos ha robado la pandemia, sino todo ese tiempo anterior que nos deja la impresión de habernos quedado a medias en muchas ocasiones y no haber dado todo lo que hubiéramos podido.

Como no hay opción a regresar al pasado y tratar de arreglar todo aquello que creíamos que se podía haber mejorado, la actitud debe ser la de encarar el presente y el futuro con ganas: con alegría y con sensaciones positivas que dejen huella tanto en nosotros como en nuestros seres queridos.

Tenemos claro que hay tantas madres distintas como mujeres hay en la Tierra, por lo que la mejor manera de acertar es con esta selección especial de regalos para el Día de la Madre, con experiencias para todos los gustos, formas y bolsillos. Desde planes en casa, escapadas, hoteles, actividades deportivas y de aventura, gastronomía, bienestar… hay tantas madres como cajas regalo de Smartbox. Pasan los años pero el concepto de caja regalo sigue triunfando porque, precisamente, marcas como Smartbox se actualizan cada año para renovar las experiencias disponibles e incorporar nuevas tendencias de ocio, siempre adaptándose a la situación sanitaria actual con medidas tanto de prevención como de flexiibilidad y validez de fechas a la hora de canjear las experiencias.

Aunque no es conveniente generalizar, vamos a clasificar los regalos en cuatro grandes grupos para ayudarte a afinar un poco más la búsqueda y poder acertar de lleno con el regalo de tu madre igual que ella ha acertado de lleno contigo siendo la mejor madre del mundo.

Mamás viajeras

El del turismo es quizás el sector más castigado por la pandemia. Sin embargo, nos ha cambiado la forma de ver los viajes. Los cierres perimetrales nos han hecho darnos cuenta de la cantidad de sitios idílicos que tenemos alrededor y que apenas conocíamos. El turismo de proximidad ha venido para quedarse porque de poco sirve conocer los cinco continentes si lo que de verdad nos rodea el resto del año (y que forma parte de nuestra identidad) nos resulta desconocido. Viajar no significa ir lejos, sino descubrir. Y España de eso está sobrada. De hecho, lo difícil es elegir: estancias rurales, sesiones de bienestar en balnearios, hoteles con encanto, alojamientos urbanos o casas insólitas en cuevas son algunas de nuestras propuestas.

Mamás que se merecen un paréntesis

La pandemia nos ha cambiado la vida, pero la mayoría seguimos llevando el mismo ritmo de vida de siempre: horarios frenéticos, rutinas llenas de intensidad, estrés… todo ello, sumado a la inquietud constante que provoca la presencia del coronavirus en nuestra vida o en las de nuestro alrededor: riesgos, contagios, contactos estrechos… un sinvivir del que muchas madres se merecen un alto en el camino y tomar un respiro en forma de capricho individual o con compañía selecta: un tratamiento, una sesión de spa, un masaje, una sesión de talasoterapia, un ritual de belleza… el catálogo es amplísimo.

Mamás foodies

A las madres se les conquista… por el estómago. Ya está bien de estereotipos: que si las croquetas de mamá, que si la mejor tortilla es la de mi madre… el mejor manjar es el que se sirve a mesa puesta. Porque cuando se trata de regalar, está claro que vamos a seleccionar los mejores restaurantes, taperías, menús y experiencias gastronómicas que sepan conquistar los mejores paladares. Porque si algo hace triunfar a un buen restaurante es el boca a boca de sus comensales.

Mamás intrépidas

Bajo el agua, en el aire, bajo tierra, sobre ruedas… No se trata de aprenderse las preposiciones, sino de elegir entre infinitos planes para descargar adrenalina. Hay algunos que es recomendable probar al menos una vez en la vida: saltar en paracaídas, volar en parapente, conducir un Ferrari, practicar escalada, introducirse en una cueva o experimentar el barranquismo. Sabemos que solo con leerlo ya suben las pulsaciones por minuto. Son este tipo de experiencias las que se graban a fuego, no solo por la emoción del momento sino como una satisfacción vital de haber superado ciertos temores a sensaciones que por sí mismas infunden tanto respeto que no nos atreveríamos a probar si no nos las regalasen. ¡Ya no hay excusa, mamás!

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