Mariñas Coruñesas e Terras do Mandeo, el lugar donde la agricultura marida con la naturaleza

Calificada como destino de ecoturismo, esta reserva de la biosfera repartida en 17 concellos ofrece al turista la opción de ver múltiples ejemplos de paisaje autóctono, pero también dónde se producen los alimentos que llegan a su mesa desde el kilómetro cero


redacción

Hay un lugar cerca de A Coruña donde el agua discurre entre piedras cubiertas de musgo, donde las aves pescan en áreas como la Laguna de Sobrado o en distintas marismas, donde puede pasearse a caballo en medio de bosques de especies autóctonas, donde pueden oler el perfume de las praderas o donde sus habitantes han sabido agarrarse a la tierra para cultivar o criar usando técnicas tradicionales productos de proximidad con los que surten los mercados de las ciudades. Es un espacio que, a principios de este año, ha logrado el calificativo de primer Destino de Ecoturismo de Galicia, un espacio de 116.724 hectáreas repartidas en 17 concellos que conjuga la actividad agraria con el respeto al medio ambiente, uno de los principios fundamentales de la nueva política agraria común (PAC) o de Estrategias como De la Granja a la Mesa, que tiene por objetivo promover una dieta saludable conociendo quien compone cada eslabón de la cadena alimentaria. Ese espacio lo tejen los distintos concellos que componen la Reserva de la Biosfera Mariñas Coruñesas e Terras do Mandeo, un espacio muy heterogéneo con un punto común: el trabajo en el campo conjugado con el ecoturismo ayudan a asentar población en el rural.

Y todo a un paso de la ciudad. Perfecto para realizar planes de un día. Y tantos concellos dan para mucho. Desde rutas relacionadas con el agua a otras que describen cómo son los vinos que se producen en la reserva a partir de las viñas que crecen en la comarca de Betanzos, una de las zonas vitivinícolas con historia de Galicia.

La ruta del vino es una buena sugerencia para pasar un día agradable descubriendo cómo una actividad como la vinícola puede fijar población y, al mismo tiempo, generar movimiento en la economía rural a través del enoturismo:

La ruta puede comenzar cogiendo el coche hasta llegar a Betanzos para degustar porductos en algunas de la media docena de bodegas adscritas a la denominación de calidad Viño de Terra de Betanzos. Los caldos se elaboran a partir de uvas blancas: godello, agudelo, y blanco legítimo. En uva tinta cultivan mencia, brandellao y mezenzao.

Más allá de ir a las bodegas, puede darse un paseo entre bosques autóctonos. Una buena parada en el camino puede hacerse en la parroquia de Crendes, en Abegondo, para disfrutar del bosque animado que inspiró a Wenceslao Fernández Flórez. Ahí puede disfrutarse también del entorno del embalse de Cecebre lleno de fauna y flora autóctona.

EL CONTENIDO DE LA PRESENTE PUBLICACIÓN REPRESENTA ÚNICAMENTE LAS OPINIONES DEL AUTOR Y ES RESPONSABILIDAD EXCLUSIVA DE ESTE. LA COMISIÓN EUROPEA NO ASUME NINGUNA RESPONSABILIDAD POR EL USO QUE PUDIERA HACERSE DE LA INFORMACIÓN CONTENIDA EN DICHO MATERIAL.

Votación
1 votos
Comentarios

Mariñas Coruñesas e Terras do Mandeo, el lugar donde la agricultura marida con la naturaleza