Siete bosques para perderse entre vistas de ensueño

Asturias cuenta con paisajes únicos llenos de árboles que nada tienen que envidiar a las imágenes de las postales

Bosque de Peloño
Bosque de Peloño Turismo de Asturias

redacción

Asturias es un verdadero paraíso para disfrutar de miles de planes diferentes aprovechando toda la naturaleza de la región. Sus ciudades, pueblos y playas son de gran interés turístico, sobre todo en un año en el que la forma de viajar ha cambiado. Pero si algo se puede y debe destacar del Principado es la cantidad de bosques naturales que existen para poder disfrutar de un encuentro con el medio ambiente para perderse. Lejos de los ruidos de las ciudades, el estrés de los trabajos y las aglomeraciones de los arenales, el bosque es una gran opción para pasar un día inolvidable en Asturias. Aquí os dejamos varios bosques que no te puedes perder.

Bosque de Moal
Bosque de Moal

Bosque de Moal

A las puertas de la Reserva Integral de Muniellos, el pueblo de Moal, a 20 kilómetros al sur de Cangas del Narcea, continúa adaptándose a su vida ganadera y agrícola. El bosque de Moal es un buen aperitivo de lo que se va a encontrar el senderista en Muniellos. Sus árboles se curvan formando una especie de túnel que invita al viajero a adentrarse hasta el mirador del Montecín. Desde allí, se puede disfrutar de unas vistas maravillosas  de todo el valle, a las que las fotos no les hacen justicia.

Bosques de Taramundi
Bosques de Taramundi

Bosques de Taramundi

Entre las diversas rutas boscosas que existen en esta zona del occidente de Asturias, en Oscos-Eo, una de las más populares y espectaculares es la Ruta del Agua. Su distancia es de 14 kilómetros, pero la dificultad es baja, debido al fácil acceso y escaso desnivel del itinerario. En su inicio, podrás visitar el Museo de los Molinos de Mazonovo, tras esto, la senda sigue hacia el caserío de A Granda, el puente de Escaderna y un bosque de castaños y alisos que te dará cobijo hasta llegar al caserío de Esquíos, donde es posible conocer su Museo Etnográfico. Un lugar idóneo para disfrutar de la tranquilidad de la zona y de unas vistas increíbles.

Bosque de Pome
Bosque de Pome

Bosque de Pome

Se trata del mayor hayedo del macizo occidental de los Picos de Europa, siendo una de las manchas verdes más impresionantes de la zona. El punto de partida para acceder a este bosque es el lago Enol. Desde el mirador del Rey se puede sentir cómo el entorno te engancha y pareces formar parte de él. No deja lugar a dudas: Este bosque refleja en su totalidad el ambiente del bosque atlántico por excelencia con sus tonos.

Hayedo de Montegrande
Hayedo de Montegrande

Hayedo de Montegrande

En plena Cordillera Cantábrica, al sur del concejo de Teverga, se encuentra este hayedo de Montegrande, que es la tercera mancha forestal de Asturias, tras Muniellos y Peloño. El camino discurre entre hayas, árbol por excelencia de esta zona, además de otras especies propias de la zona como el serbal, la espinera, el roble o el acebo. Además de la experiencia de caminar por un paisaje de película, este viaje desemboca en la cascada del Xiblu, impresionante porque sus tres saltos de agua suman 100 metros de altura. Un lugar fantástico que, sin duda, tienes que conocer si te encuentras en el Principado.

Bosque de Peloño
Bosque de Peloño

Bosque de Peloño

Este túnel de vegetación, naturaleza y paisaje cuenta con 200.000 hayas, en pleno municipio de Ponga, que se visten de verde intenso durante la primavera y de un sobrio color pardo en la temporada otoño-invierno. Un gran hayedo que se recorre por una pista de unos 16 kilómetros hasta llegar a la vega del Arcenorio, una gran explanada regada de cabañas de pastores. En el medio, la capilla del Arcenorio, y, de camino, el hayedo nos deja algunos claros que nos proporcionan vistas únicas de los Picos de Europa. Las miles de hayas dejan un paisaje emblemático que nada tiene que envidiar a las postales.

Hayedos de Orlé, en Redes
Hayedos de Orlé, en Redes

Hayedo de Redes

El Parque Natural de Redes esconde increíbles tesoros, y uno de ellos son los hayedos, sin lugar a dudas. Para dar un paseo y conocer estos bosques, lo mejor es realizar la ruta de los hayedos de Orlé. Este camino trascurre por el valle del río Orlé, donde predominan los hayedos y también las cabañas de pastores. Desde la salida en la aldea de Pendones no dejarás de disfrutar de los colores que te ofrece la zona y disfrutarás de un lugar único para desconectar de la rutina con los olores de siempre.

Hayedos de Somiedo
Hayedos de Somiedo

Hayedos de Somiedo

El que fuera el primer Parque Natural de Asturias, Somiedo, y después obtuviera la distinción de Reserva de la Biosfera, cuenta con bosques que dan lugar a unas vistas perfectas para relajarse y practicar senderismo. Tiene gran cantidad de valles: el valle de Saliencia, el de Perlunes, el valle del río Somiedo, el del río Pigüeña o el Valle del Lago, entre otros. La inmensidad de su hayedo da a la zona un color y una estampa que quita todas las dudas sobre si se merece ser una de las maravillas naturales de España.

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