Seis islas desiertas y sin restricciones, entre los tesoros del mar de Barbanza

Esconden pequeñas calas, aguas cristalinas, originales rocas e impresionantes fondos

Parque illas atlánticas. Cerca de Sálvora se sitúan Noro (a la izquierda) y Vionta, ambas con calas de blanca arena, pero a las que no se puede ir. Se puede acceder a la isla que está al final de O Carreiro (derecha).
Parque illas atlánticas. Cerca de Sálvora se sitúan Noro (a la izquierda) y Vionta, ambas con calas de blanca arena, pero a las que no se puede ir. Se puede acceder a la isla que está al final de O Carreiro (derecha).

ribeira / la voz

Son muchos los tesoros, en forma de playas, formaciones rocosas y hasta barcos hundidos, que cobija el litoral de Barbanza. Entre los menos conocidos, o por lo menos frecuentados, están varios islotes desiertos a los que es posible acceder con total libertad. Hay parajes para explorar, cual Robinson Crusoe; para darse un chapuzón en aguas cristalinas y, sobre todo, para sentir la sensación de tener una isla privada por unas horas. Para acceder a algunos de ellos ni siquiera se necesita barco.

Desde la playa boirense de Mañóns es posible llegar, cuando la marea está baja, a la isla Ostreira
Desde la playa boirense de Mañóns es posible llegar, cuando la marea está baja, a la isla Ostreira

Es el caso de los dos islas a las que, con marea baja, se puede llegar desde la playa de Mañóns, en la parroquia boirense de Abanqueiro. Una es Ostreira, también conocida como As Redondas. En la antigüedad era famosa por tener un banco de ostras del que incluso partía el marisco, en escabeche, rumbo a la Casa Real. La zona central está repleta de árboles. La otra, de menor tamaño, es Piñeiro. Hay vecinos que, de vez en cuando, se acercan a estos parajes y echan en falta más protección y cuidado.

Isla de Piñeiro, en Boiro
Isla de Piñeiro, en Boiro

También en el litoral boirense, a la altura de la playa de Carragueiros, en Cabo de Cruz, es posible acceder, sin restricciones pero con embarcación, a la isla de A Bensa. Uno de sus atractivos es la pequeña cala con la que cuenta en la zona oeste. El otro está bajo el agua, pues se trata de una zona de gran interés a nivel de flora y fauna. Tanto es así que su entorno suele ser escenarios de campeonatos de fotografía submarina.

A Benza. En el litoral boirense, cerca de la playa de Carragueiros, está la isla de A Benza. Su gran puntal lo constituyen los fondos marinos, que son escenario de campeonatos de fotografía submarina.
A Benza. En el litoral boirense, cerca de la playa de Carragueiros, está la isla de A Benza. Su gran puntal lo constituyen los fondos marinos, que son escenario de campeonatos de fotografía submarina.

Cerca del arenal ribeirense de Coroso hay otro islote totalmente accesible, conocido como el de Os Ratos. Para llegar a él es necesaria una embarcación y carece de zona de sombra, pero tiene singulares rocas y permite obtener interesantes panorámicas de ambos lados de la ría arousana.

Coroso. Cerca de la playa ribeirense de Coroso se sitúa un paraje conocido como isla de Os Ratos. Es probable acceder a ella con una pequeña embarcación y recorrer su pequeña superficie.
Coroso. Cerca de la playa ribeirense de Coroso se sitúa un paraje conocido como isla de Os Ratos. Es probable acceder a ella con una pequeña embarcación y recorrer su pequeña superficie.

A pie e independientemente del estado de la marea, se puede acceder a la que antes era la isla de O Carreiro, que ahora se encuentra unida al litoral de Aguiño por un paseo que permite caminar sobre el mar. Zonas de arena blanca, aguas cristalinas, formaciones rocosas labradas por el fuerte oleaje y montones de conchas y caracolas son los principales atractivos de este paraje.

Rúa. Aunque es una isla granítica, un imponente faro se elevada en mitad de la isla de Rúa. A la derecha puede verse la vieja garita del destacamento militar. En la otra parte del paraje hay una pequeña cala.
Rúa. Aunque es una isla granítica, un imponente faro se elevada en mitad de la isla de Rúa. A la derecha puede verse la vieja garita del destacamento militar. En la otra parte del paraje hay una pequeña cala.

Con faro y garita

Pero la joya de la corona, en lo que islas sin restricciones se refiere, es Rúa. Entre sus encantos está un faro y la vieja garita que queda del destacamento militar que hubo en el pasado. Situado en medio de la ría de Arousa, el paraje cuenta además con una impresionante colonia de aves y una pequeña cala que emerge entre dos rocas que sirven de muelle.

Illa de A Creba
Illa de A Creba

En la ría de Muros-Noia también es posible acceder sin permiso alguno a la isla de A Creba, que cuenta con una pequeña playa. Está restringido el paso a una zona que es privada, en la que se levanta una gran vivienda.

Y, pese a que su contorno rocoso hace imposible el atraque, una ruta por las islas barbanzanas tiene que incluir a la de Sagres, en el litoral de Aguiño. Desde el mar se pueden apreciar sus singulares piedras, entre las que destaca una figura humana que da pie a dejarse llevar por la magia de una leyenda.

En Sálvora se puede fondear con permiso e ir sin guía hasta el faro

No cabe duda de que Sálvora es la isla reina del mar barbanzano, pero para llegar a ella es necesario solicitar previamente el correspondiente permiso de fondeo. Y una vez allí, existen restricciones. Los visitantes solo pueden seguir las rutas que están señalizadas, permitiéndose únicamente el baño en la playa que se encuentra junto al pazo que se alza a la entrada.

Aquellos que visiten Sálvora con un guía autorizado podrán llegar a la vieja aldea e incluso adentrarse en los restos de sus casas. También podrán seguir el camino que conduce al faro. Pero quienes se decidan a recorrer la isla sin guía solo podrán realizar este segundo recorrido. A su disposición tienen, en diferentes puntos, paneles informativos que permiten conocer diferentes aspectos relacionados con este paraje perteneciente al Parque Nacional das Illas Atlánticas, como las características de las especies más importantes de su flora y su fauna, los detalles de las leyendas que existen sobre el lugar o los pormenores del naufragio del Santa Isabel, ocurrido en enero de 1921.

El acceso a Vionta y Noro está prohibido

Pese a que tienen mucho que ofrecer, el acceso a Vionta y Noro, islas pertenecientes al Parque Nacional das Illas Atlánticas, está totalmente prohibido. Ni siquiera se puede realizar actividad alguna en su entorno. Ambos parajes tienen la catalogación de reserva integral. La idea es mantenerlos libres de la actividad humana para, dentro de unos años, comparar su evolución con la de otras islas. Sí se puede disfrutar de sus muchos atractivos desde un barco.

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