Los castros eran poblados fortificados, situados en lugares protegidos con buena ubicación defensiva, que comenzaron a establecerse a finales de la Edad de Bronce, y que pueden encontrarse en la costa, en zonas montañosas o en colinas de interior. En el noroeste de la península ibérica son parte fundamental de la cultura castreña (castrexa).

Galicia atesora una gran cantidad de asentamientos castreños que, a lo largo de los años, se han ido excavando y añadiendo a la lista de nuestro patrimonio histórico y cultural. Entre todos ellos, os presentamos un nutrido grupo para visitar en los que la naturaleza y la historia confluyen de forma perfecta. Estos son los diez mejores castros gallegos.

1Castro de Baroña

Fuente: Flickr/Guillén Pérez CC BY-ND 2.0 https://creativecommons.org/licenses/by-nd/2.0/

El castro de Baroña, en Porto do Son (A Coruña), se encuentra ubicado en una península rocosa, junto a la playa de Area Longa, que convierte a este asentamiento costero en un lugar completamente mágico. Sus excavaciones comenzaron en 1933, aunque duraron décadas. A partir de mayo de 2012 comenzaron a realizarse las obras de rehabilitación que permiten disfrutar de este recorrido a través de sus veinte construcciones dispuestas en forma circular y protegidas por murallas. Todo ello lo convierte en uno de los castros para visitar más recomendables de Galicia.

Anterior

4 Comentarios

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Conoce cómo se procesan los datos de tus comentarios.