Nos gusta creer que tenemos absolutamente todo bajo control, pero esa sensación es ficticia. Más allá de las cosas que sí podemos organizar y caen bajo nuestro radio de acción, existen numerosas circunstancias que nos son ajenas y que podemos simplemente prever para estar preparados en el caso de que tengamos la mala suerte de que sucedan.

Esto es especialmente importante a la hora de viajar, ya sea por motivos laborales o por placer, para que nuestras estancias y desplazamientos no se conviertan en una pesadilla y podamos disfrutar de forma tal que acabemos contando la experiencia como una anécdota más. Recopilamos los imprevistos más frecuentes que puedes sufrir en un viaje para que no se te olvide estar preparado para afrontar todos y cada uno de ellos.

Perder el equipaje

Maleta en Aeropuerto - Pixabay
Maleta en Aeropuerto – Pixabay

Solo imaginarlo ya es un horror. Perder las maletas en cualquier desplazamiento implica un sinfín de quebraderos de cabeza, sobre todo, si hemos introducido en ellas objetos de gran valor o de carácter insustituible, como documentos importantes, dinero, etc. A mayores, el incremento del gasto que supondrá vernos sin el equipaje y tener que adquirir lo que necesitemos hará que el coste del viaje se dispare de forma imprevista.

Lo aconsejable es llevar siempre una bolsa o maleta de mano, que no se separará de nosotros, en la que incluir los objetos más importantes, un par de mudas, una camiseta o jersey, y un pequeño neceser con los productos básicos de higiene personal.

A efectos prácticos, si te pierden o deterioran la maleta, no te quedará otra que presentar la pertinente reclamación ante la compañía con la que haya pasado. Hazlo antes de abandonar la estación de trenes, de autobuses o el aeropuerto, y te asegurarás de que no te vencerá el plazo para ello. Asimismo, si tienes la mala fortuna de sufrir un robo, asegúrate de poner la denuncia lo antes posible, dirigiéndote a las autoridades competentes.

Carecer de la documentación

Pasaporte - Pixabay
Pasaporte – Pixabay

Bajo este epígrafe podemos incluir varios sucesos. O bien nos pueden haber robado la cartera con nuestros documentos de identidad y las tarjetas de crédito, o bien la hemos podido perder, o bien hemos olvidado el DNI o el pasaporte en casa por las prisas al salir.

Sea como fuere, recuerda comprobar que tienes toda la documentación necesaria en regla y que la portas contigo debidamente. Hay países en los que es necesario, además, presentar visados y certificados de sanidad. Asegúrate de esto con antelación, ya que es posible que si no los llevas contigo, se te deniegue el embarque.

En caso de haber perdido la tarjeta de crédito o que nos la hayan sustraído, todos sabemos que hay que llamar al banco rápidamente para cancelarla, pero el número de teléfono al que hay que hacerlo está impreso en la propia tarjeta. Así pues, es recomendable sacar una fotocopia y guardarla en un lugar distinto, por si tenemos que echar mano de ella, o también puedes memorizar el número en tu teléfono móvil.

Retrasos y cancelaciones

Estación de Tren - Pixabay
Estación de Tren – Pixabay

La otra pesadilla de todo viajero: sufrir un retraso o una cancelación del medio de transporte elegido y ver todo su tiempo perdido en cualquier estación.

En lo que respecta a las compañías aéreas, existe una normativa específica para aquellos que padecen la cancelación o el retraso de un vuelo, que incluye diversas compensaciones económicas y  la asistencia. Según sea mayor o menor la cantidad de horas sufridas en el retraso, variarán sus cuantías y el tipo de indemnizaciones al que se tendrá derecho.

Recuerda que la única situación en la que una compañía aérea no tiene ninguna obligación legal de indemnizar al pasajero por la cancelación de un vuelo es por causas extraordinarias, como la debida a condiciones meteorológicas extremas.

Si viajas en autobús, para poder reclamar indemnizaciones por las cancelaciones, el viaje debe tener un recorrido que supere los 250 kilómetros, y las compensaciones también serán en función del tiempo de los retrasos.

En el supuesto de que el retraso o cancelación sea por trasladarte en tren, tendrás derecho a indemnizaciones y al reembolso del billete en función del tiempo que tarde en llegar a destino, así como a la asistencia durante la espera. No obstante, si te han informado del retraso  antes de comprar el billete no tendrás derecho a compensación alguna.

Perder un vuelo

Perder un Vuelo - Pixabay
Perder un Vuelo – Pixabay

Aunque en ocasiones la culpa de perder un vuelo no la tienen las compañías aéreas sino nuestro propio despiste o la mala suerte. Y en determinadas ocasiones perder un vuelo puede suponer un auténtico problema porque comprar un billete a última hora es realmente caro. Pero claro, si tienes ya comprometido el alojamiento o el siguiente vuelo a tu destino sale en unos días no te queda otro remedio.

En estos casos, si no tienes algo ahorrado en el banco, toca llamar a la familia y amigos para intentar que te ayuden a comprar el nuevo billete. O también puedes solicitar algún préstamo rápido de una pequeña cantidad, que podrás devolver a tu vuelta. Suelen ser bastante flexibles en las cantidades y en empresas como Monedo Now se conceden de una manera muy rápida, mucho más que en un banco tradicional.

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Escritora y redactora gallega. Autora de los libros Las nueve piedras y El Libro del Único Camino, así como de numerosos relatos en revistas de género, colabora asiduamente con sus artículos y columnas de opinión en diversos medios digitales. Con la pasión y la curiosidad que la caracterizan, descubre el mundo a través de su historia, su cultura, sus lugares y sus gentes para difundir y compartir todo tipo de sensaciones y hallazgos. Porque todo viaje comienza con un solo paso.

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