Fundada por los romanos, bautizada como Lucus Augusti, visitar la ciudad de Lugo resulta imprescindible para aquellos amantes de la historia, la arqueología, la gastronomía y los entornos fluviales.

Con dos citas que no defraudan nunca a nadie como son sus fiestas en honor a San Froilán y el Arde Lucus, festival en el que se recrea y celebra el pasado romano de la capital de provincia, tapear por la plaza del Campo y todo su entorno, lo convierten en uno de esos destinos a los que el viajero termina regresando cada año. Por todo ello, os ofrecemos una guía útil para no perderos ningún punto fundamental de esta villa junto al río Miño.

Puente romano

Puente romano (Lugo)
Fotografía cedida por Turismo de Galicia

El puente romano de Lugo forma parte del Camino Primitivo de Santiago, aunque su historia se remonta a mucho tiempo atrás. En él comenzaba la Vía XIX del Itinerario Antonino que comunicaba Lucus Augusti (Lugo) con Bracara Augusta (Braga), pasando por Iria Flavia (Padrón). Ha sufrido diversas modificaciones a lo largo de los siglos, y desde el año 2014 es por completo peatonal.

Termas romanas

Termas romanas (Lugo)
Fotografía cedida por Turismo de Galicia

A orillas del río Miño, a los pies de la ciudad de Lugo, se encuentran las termas romanas, declaradas Monumento Histórico Artístico en 1931. Se dividen en dos salas: el vestuario o Apoditeryum, de mayor tamaño, y baños calientes o Caldarium. Sobre ellas se levantó el Hotel Balneario-Termas Romanas, donde se ofrecen numerosos tratamientos, favorecidos por los beneficios de las aguas sulfurado-sódicas, bicarbonatadas e hipertermales, que emanan a más de 43 grados.

Muralla romana

Muralla romana (Lugo)
Fuente: Wikimedia/Vicente Maza Gómez [CC BY-SA 3.0 (http://creativecommons.org/licenses/by-sa/3.0)]
Si hay un monumento representativo de la ciudad de Lugo, este es la muralla romana,  única en el mundo en conservar intacto su perímetro. Declarada Patrimonio de la Humanidad en el año 2000, es posible pasear por su adarve, descubriendo las vistas serenas y apacibles que extienden ante nuestros ojos toda su historia.

A sus pies, podemos acceder por las diez puertas que permiten el paso al casco histórico. Las más representativas son las que se conservan de la época romana, como las puertas de Santiago, San Pedro, Miñá, Nova y Falsa, mientras que el resto fueron abiertas durante el siglo XIX y el XX.

A Mosqueira

A Mosqueira (Lugo)
Fotografía cedida por Turismo de Galicia

La muralla de Lugo estaba formada por ochenta y cinco cubos, de los que solo se conservan setenta y uno, en sus más de dos kilómetros de perímetro. Cada uno de ellos contaba con un torreón de dos o tres pisos. Hasta la actualidad únicamente ha resistido el que se conoce como Torre da Mosqueira, lo que lo convierte en parada imprescindible en toda visita a la ciudad.

Catedral de Lugo

Fachada Catedral de Lugo
Fuente: Wikipedia/Fausto Alava-Moreno [CC BY-SA 2.0 (http://creativecommons.org/licenses/by-sa/2.0)]
La Catedral de Santa María comenzó a construirse en el siglo XII, sufriendo ampliaciones y modificaciones a lo largo del tiempo. En su interior, no puedes dejar de visitar la Capilla e Imagen de la Virgen de los Ojos Grandes, el deambulatorio gótico y el coro barroco de madera. Dato curioso es saber que la Catedral de Lugo tiene el Santísimo Sacramento custodiado y expuesto las veinticuatro horas del día desde la Edad Media.

Plaza de Santa María

Catedral y Plaza de Santa María (Lugo)
Fotografía cedida por Turismo de Galicia. Autor: Jacobo Remuñán

La plaza de Santa María se encuentra rodeada por la Catedral de Santa María y la fachada del Palacio Episcopal. Además de ello, situada a uno de los lados de la catedral, a través de una ventana arqueológica, podemos contemplar una de las piscinas romanas mejor conservadas. Está fechada en el siglo IV d. C. y se cree que perteneció a un baptisterio paleocristiano.

Plaza del Campo

Plaza del Campo (Lugo)
Fotografía cedida por Turismo de Galicia. Autor: Jacobo Remuñán

En la plaza del Campo, cerca de la Catedral, se cree que se situaba antiguamente el foro romano. Llama la atención, en su centro, la fuente de San Vicente Ferrer y las casas blasonadas con soportales que la rodean. Por sus aledaños podremos degustar la gastronomía luguesa, cuya fama es, sin duda, merecida. Como dice el dicho popular desde hace mucho, mucho tiempo: …y para comer, Lugo.

Museo Provincial de Lugo

Museo Provincial de Lugo
Fuente: Wikimedia/Lancastermerrin88 https://commons.wikimedia.org/w/index.php?curid=8046136

No debes abandonar la ciudad sin visitar el Museo Provincial de Lugo. Aquí se conserva parte de su legado romano, además de las colecciones de orfebrería prerromana y de elementos cristianos, a través de sus salas dedicadas a arqueología, arte sacro, cerámica y vidrio, pintura y escultura, abanicos, relojes, numimástica, etc.

El edificio en el que se ubica el museo ya resulta una visita altamente recomendable, pues se trata del antiguo convento de San Francisco, del que se conservan el claustro, el refectorio y la cocina, declarado Bien de Interés Cultural en 1962.

Plaza de Santo Domingo

Santo Domingo (Lugo)
Fotografía cedida por Turismo de Galicia

Lo primero que capta la atención en la plaza de Santo Domingo es el pilar de granito de 15 metros, con un águila en lo alto, como el de las legiones romanas, que se levantó con motivo de los 2.000 años de creación de la ciudad, en 1976. En uno de sus laterales, se erige la iglesia conventual de Santo Domingo, del siglo XIII, reformada en el siglo XVII.

Calle de las dulcerías

pasteles
Fuente: Pixabay

La calle Doctor Castro es conocida popularmente como la calle de las dulcerías, por la cantidad de heladerías y pastelerías que se ubican en ella, aunque su número haya sufrido alteraciones a lo largo de los años.

Los descubrimientos arqueológicos en muchos de los establecimientos de todo tipo que se encuentran en este lugar, han provocado que, algunos de ellos, cuenten con ventanas arqueológicas en el suelo, a través de las cuales podemos contemplar todos los hallazgos; además de encontrarse en esta calle la Casa de los Mosaicos.

Plaza Mayor

Plaza Mayor (Lugo)
Fotografía cedida por Turismo de Galicia

Descansar en la Plaza Mayor siempre es un buen plan. En toda su amplitud, encontramos numerosas cafeterías, bancos y zona ajardinada, con el edificio del Concello del siglo XVIII a un lado, con la Torre del Reloj, añadida en 1871, y el colegio de los franciscanos y el Círculo de las Artes, del siglo XIX, en otro. Un punto de reunión ineludible en nuestra visita a la ciudad.

Parque Rosalía de Castro

Parque Rosalía de Castro
Fuente: Wikipedia/GFDL, https://gl.wikipedia.org/w/index.php?curid=7958

No puedes dejar de pasear por el parque principal de Lugo. El Parque Rosalía de Castro, cercano a la muralla, se diseñó a principios del siglo XX, con una extensión de 23 hectáreas. Esta amplia sección ajardinada, con zona de juegos infantiles, paseos, fuentes y estanque, cuenta en uno de sus extremos con un mirador que ofrece una de las vistas más emblemáticas del entorno. Un punto ideal para finalizar nuestro recorrido por la inolvidable Lucus Augusti.

 

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Escritora y redactora gallega. Autora de los libros Las nueve piedras y El Libro del Único Camino, así como de numerosos relatos en revistas de género, colabora asiduamente con sus artículos y columnas de opinión en diversos medios digitales. Con la pasión y la curiosidad que la caracterizan, descubre el mundo a través de su historia, su cultura, sus lugares y sus gentes para difundir y compartir todo tipo de sensaciones y hallazgos. Porque todo viaje comienza con un solo paso.

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