Entre los muchos kilómetros de costa gallega, es posible encontrar arenales para todos los gustos: playas interminables, agrestes, tranquilas, urbanizadas, concurridas, ideales para la práctica de deportes acuáticos, y pequeños arenales y calas en las que perderse del mundanal ruido si tienes la posibilidad de llegar a ellas.

Algunas desaparecen en gran parte cuando sube la marea; otras son conocidas únicamente por los lugareños y los que han veraneado toda la vida en la zona; y alguna más hay cuyo acceso solo es posible para los que se desplacen en barco. Más o menos conocidas, para escapar de la masificación turística y lejos de ojos indiscretos, estas son las mejores calas escondidas de Galicia.

1Olga (Ribadeo)

Fotografía cedida por Turismo de Galicia. Autor: JCRISS

Por toda la Mariña lucense se extienden paradisíacas playas que sorprenderán a los viajeros. Como no podía ser de otra forma, también cuentan con calas recónditas para los que busquen paz, naturaleza y silencio. Así es Olga, un pequeño arenal en la parroquia de A Devesa (Santalla), en Ribadeo. Resguardada de los vientos en medio de un verde paisaje, uno de los mejores planes es perderse en este rincón de arena y cantos rodados.

Anterior
Compartir
Artículo anteriorLas estatuas más impresionantes del planeta
Artículo siguienteCinco zoos en Galicia para visitar con niños
Escritora y redactora gallega. Autora de los libros Las nueve piedras y El Libro del Único Camino, así como de numerosos relatos en revistas de género, colabora asiduamente con sus artículos y columnas de opinión en diversos medios digitales. Con la pasión y la curiosidad que la caracterizan, descubre el mundo a través de su historia, su cultura, sus lugares y sus gentes para difundir y compartir todo tipo de sensaciones y hallazgos. Porque todo viaje comienza con un solo paso.

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here