La inolvidable experiencia que supone recorrer el Camino de Santiago puede vivirse de tres formas distintas, según decidamos hacerlo a pie, a caballo o en bicicleta. Muchos son los que lo han realizado de varias formas, bien sea eligiendo otros tramos o repitiendo la experiencia sobre ruedas después de haberlo andado.

Ya sea la primera vez que vas a recorrer esta ruta de peregrinación o la primera vez que la vas a descubrir desde un sillín, estos son algunos consejos sobre cómo hacer el Camino de Santiago en bicicleta.

Camino de Santiago
Fuente: Pixabay

Elige bien tu bicicleta

Para esta elección tienes dos opciones: elegir la ruta en función de la bicicleta que ya posees y con la que deseas hacer el Camino o seleccionar los tramos y, según su necesidad, escoger la bicicleta de carretera, de montaña o híbrida.

Estudia bien las etapas para acertar en el tipo de vehículo más adecuado para ellas. No olvides que es muy importante que cuente con un buen sillín, aunque no se te ocurra estrenarlo justo el día en que comiences tu peregrinación.

Elige tus alforjas

Escoge bien las alforjas que vas a llevar en tu viaje, además del impermeable para cubrirlas. Tendrás que calcular el peso que transportarás, teniendo en cuenta que, al hacer el recorrido en bici, será recomendable que incluyas un bombín, llaves y los utensilios necesarios para su puesta a punto. Para estos últimos, resultará especialmente práctico un triángulo hombrera o accesorio similar.

Camino de Santiago
Fuente: Flickr/total 13 (CC BY 2.0)

Equilibra todo el peso para pedalear de forma cómoda y organízate para llevar a mano la documentación y los folletos que necesites en ruta. Puedes colocar una bolsa en el manillar que resultará de fácil acceso y te permitirá tenerlo todo a mano.

Elige tu equipaje

Cuida también la vestimenta, que sea ajustada, de tonos vivos y que te convierta siempre en un objetivo visible. En tu conjunto no puede faltar el casco, el culotte, el maillot y la chaquetilla más adecuada a la estación del año, unos buenos guantes, el calzado idóneo para los pedales y reflectantes. Tampoco debes olvidar incluir gafas de sol, un pequeño botiquín de primeros auxilios, candado, chubasquero, chanclas para las duchas y el bidón de agua, además de llevar siempre unas barritas para recuperar energías cada poco tiempo.

Peregrinos en bicicleta
Fuente: Flickr/nesimo (CC BY-SA 2.0)

Si no deseas cargar con el equipaje, puedes plantearte utilizar un servicio de transporte de equipaje, como el que ofrece Correos o distintas empresas de servicios.

Ponte en forma

Procura entrenar con antelación a la fecha de tu partida para estar en forma para afrontar el esfuerzo que vas a realizar, teniendo en cuenta el equipaje que portes. No es conveniente que esperes a iniciar el Camino para estrenar bicicleta, calzado ni similares. Deberás estar cómodo y habituado para evitar imprevistos causados por el desconocimiento o lesiones por la ausencia absoluta de un buen tono físico.

Mountain bike
Fuente: Flickr/SoulRider.222 (CC BY-ND 2.0)

Recuerda que tu vehículo también tiene que estar perfecto, así que es buen momento para hacerle una revisión, no vayas a llevarte una mala sorpresa en ruta.

Personaliza el recorrido

Una de las ventajas de hacer el Camino en bici es que puedes personalizarlo por completo al tener mayor flexibilidad en cuanto a las distancias a recorrer al hacerlo sobre ruedas. Más o menos fácil, por más o menos asfalto, tú decides cómo planear tu ruta. Has de cruzar las poblaciones obligatorias que forman parte del Camino de Santiago, pero los tramos son orientativos, por lo que siempre podrás personalizarlo al máximo y disfrutar del viaje incluso antes de partir.

Mientras que los caminantes tienen que recorrer como mínimo los últimos 100 kilómetros a pie para obtener la Compostela, en caso de hacer el Camino de Santiago en bicicleta, esa distancia se incrementa a 200 kilómetros. Deberás tenerlo en cuenta a la hora de seleccionar los tramos y decidir qué etapas vas a efectuar.

Credencial de Peregrino
Fuente: Flickr/subherwal (CC BY 2.0)

Además, tendrás que vigilar el horario en el momento de llegar a los albergues. Hasta las ocho de la tarde, en ellos tienen prioridad los peregrinos a pie. A partir de esa hora, seas caminante o ciclista cuentas con la misma preferencia.

Plaza del Obradoiro

Cuando llegues a Santiago de Compostela en bicicleta, puedes acercarte sin problema hasta la Plaza del Obradoiro, por la misma ruta que realizan los peregrinos a pie. En caso de que te vaya a esperar un vehículo propio para recoger la bici, has de tener en cuenta que deberás solicitar con antelación un permiso a la Policía Local para que pueda acceder a la plaza o al casco histórico. Además, en la rúa do Franco, la Oficina de Correos pone a disposición de los peregrinos un servicio de consigna tanto para bicicletas como para mochilas.

Plaza del Obradoiro (Santiago de Compostela)
Fuente: Flickr/nesimo (CC BY-SA 2.0)

No dejes de repasar también los consejos para hacer el Camino de Santiago que todo peregrino debe seguir, en temas tales como el ritmo, la señalización, los albergues y la Credencial del Peregrino. Esperamos que también te sirven de ayuda. Buen Camino.

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Escritora y redactora gallega. Autora de los libros Las nueve piedras y El Libro del Único Camino, así como de numerosos relatos en revistas de género, colabora asiduamente con sus artículos y columnas de opinión en diversos medios digitales. Con la pasión y la curiosidad que la caracterizan, descubre el mundo a través de su historia, su cultura, sus lugares y sus gentes para difundir y compartir todo tipo de sensaciones y hallazgos. Porque todo viaje comienza con un solo paso.

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