Las aldeas son grupos poblacionales típicos en Galicia. Aquí y allá, con esa densidad de población que caracteriza a nuestra comunidad autónoma, se suceden de forma numerosa, aunque muchas de ellas están perdiendo habitantes a pasos agigantados, mientras que otras, abandonadas ya, han sido recuperadas para el turismo o actividades culturales diversas.

Al margen de las más conocidas, como es el caso de Piornedo, hoy hacemos un recorrido por algunas de las numerosas aldeas gallegas catalogadas como conjunto singular, porque vale la pena conocer cada rincón de la Galicia rural, siempre llena de magia.

1Pedre

Fuente: Wikimedia/De Gabriel González CC BY 2.0

En Cerdedo-Cotobade, en la provincia de Pontevedra, se localiza la aldea de Pedre. Este hermoso núcleo de viviendas con balcones y terrazas es conocido como «el Combarro de interior», por la cantidad de hórreos que alberga.

Este conjunto formado por su iglesia barroca, cruceiros, una fuente y los característicos hórreos, se denomina A Eira Grande. Si quieres conocerlo, se encuentra a unos treinta kilómetros de la ciudad de Pontevedra.

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1 Comentario

  1. Durante siglos, Tejedo de Ancares (Teixeu en la variante del gallego que allí se habla), en la Reserva de la Biosfera de Los Ancares Leoneses ( a unos 40 km de Ponferrada) estuvo incomunicado, y actualmente constituye un mundo perdido, en una de las porciones más remotas y puras de España y ahora en primavera resplandece la vida del letargo de la hibernación en sus heterogéneos y exuberantes bosques caducifolios; merece la pena hacer allí una escapada para hacer senderismo y disfrutar de la grandiosidad de la naturaleza. También es obligado ver en Tejedo “El Corral dos Lobos” y un viejo molino hidráulico medieval, en perfecto funcionamiento. Aunque pertenece a León, lingüísticamente pertenece a la Galicia profunda.

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